19.1.06

Puerto Rico: Donde las leyendas del ayer juegan hoy.


¡Bola en Mano! En 1994 Puerto Rico hizo leña del árbol caído, cuando la liga invernal del béisbol vio la participación de todas las luminarias de las Grandes Ligas debido su huelga de jugadores. Estrellas establecidas como Roberto Alomar, Rey Sánchez, Carlos Baerga, Rubén Sierra y Juan González encendieron al fanático puertorriqueño haciendo alarde de todos sus trucos de Grandes Ligas en los humildes parques del patio. Para la Serie del Caribe de ese año en la Isla se cocinó lo que hasta ahora ha sido el equipo de pelota más intimidante en la historia, El Dream Team Boricua. Veteranos como Cheíto Oquendo y Carmelo Martínez compartieron con los Igor, los Baerga la tarea de darle gloria a la mono estrellada junto a uno que otro prospecto del momento como lo era un joven de Aguadilla llamado Carlos Delgado. Una década y un poquito más después Puerto Rico vuelve a buscar lo mejor de su talento para vestir nuestros colores en un experimento a un verdadero Mundial de Béisbol. Oquendo regresa a la batalla pero en función de dirigente y por alguna razón, que los verdaderos seguidores del deporte no entienden, ha reclutado un puñado de la clase del 94.

¿Qué aspecto sociocultural de está Isla le impide tanto pensar en futuro? Este tipo de pensamiento es el que hace que algunos todavía hablen de la obra de Muñoz Marín, que queramos revivir a Wilfredo Gómez en Chapo, a Chapo en Camacho, a Camacho en Tito y ahora a Tito en Cotto. Es el pensamiento que nos hace desear los tiempos de Quijote y Fico y nos obliga a levantar el teléfono y llamar al Picu en tiempos de Arroyo y Ayuso.

La experiencia vale, pero valorarla demasiado atrasa el desarrollo de nuestros futuros atletas. En el corazón guardo los dos premios al MVP de Igor, pero por qué voy a poner en mi equipo a un hombre que la temporada pasada tuvo un solo turno al bate y al conectar un “chonguito” a tercera sale cojiando sin intentar siquiera alcanzar primera, cuando tengo la alternativa de 481 turnos de labor en la Liga Grande en Alexis Ríos. ¿Por qué usar el .117 de Valentín cuando tengo el .273 de Cintrón? ¿Cuándo un banco como Baerga va por encima de un explosivo prospecto como Luis “Wicho” Figueroa? Todas estas estrellas del ayer, en especial personas como Valentín y Baerga se han ganado su lugar en las páginas del béisbol local, no sólo como jugadores, sino como empresarios e impulsadores del talento de aquí. Ellos deberían estar en el equipo, pero en función de entrenadores, asesores, de mentores. El mejor ejemplo de lo que hablo se ve en el canadiense Larry Walker que aun siendo bastante productivo, decidió no participar por Canadá y dejar su espacio a un joven que necesite la exposición para su futuro. ¡Despierta Boricua! Ya es hora de que dejemos de llamar a los jugadores de ayer, para que ganen los juegos de hoy.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Que nos pasa Puerto Rico...
Que buena campaña para hacer conciencia de la situacion social de Puerto Rico que sinceramente da tristesa.
Pero que bién queda para adaptar esta frace a todo lo que el deporte deja o no deja de decir hoy en día. (A puntale una al escrito Pedrito)
Mi amigo, quiero decir que estoy muy deacuerdo con usted, sobre el tema de querer utilizar la clase del 94 en contra de grandes talentos como lo que cuenta Puerto Rico hoy en día.
El problema principal de esto son los organizadores y las personas que tiene en control en nuestras ligas. Creo que ellos siguen consejos de sus cartas de colección de Pelotero o de Baloncesto (en el Basket es más dificil porque localmente no hay una compañia que se dedique hacer esto en la liga de PR, por eso van de mal en peor)
Los directivos son los mismo desde que todas nuestras ligas han hido en decadencia localmente e internacionalmente. Nuestras representaciónes mundialmente no son de lo mejor y las franquicias van de mal en peor.
Que nos pasa Puerto Rico, como podemos sacar a los ricos y a los que estan inutiles en las organizaciones del País. Creo que necesitamos el balance de tener veteranos y jovenes en nuetros equipos y entre los directores de las ligas y sinceramente sacar a los viejitos y los que ya se quedaron atrás.
Contar en el equipo de Puerto Rico con un Igor Gonzales (hay que destacar que el esta entre los mejores de todos los tiempos), es privarnos de llevar una verdadera representación de lo que realmente cuanta Puerto Rico, como una de las primeras 3 potencias del Beisbol mundial. Además es un resultado de contar con organizadores que son de la clase de más atras de los 50's.
Como diria Juaquín, un vecino mio que no se quita la gora de los Lobos de Arecibo, "Pa fuera los mojones que deciden en las ligas y que pongan a las nuevas generaciones a trabajar"

11:27 a. m.  

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